Que valientes hay que ser para hacer lo que amas contra la opinión de terceros (Nota: hacer lo que amas NUNCA es correcto si lastimas a alguien). No todos tienen el valor de tomar las riendas de su vida y seguir el camino que más desean, lamentablemente muchos sucumben a la presión social de querer encajar. Cuando voy a las oficinas y me encuentro con muchas personas de mal humor y pésimos modales trato de comprender el por qué de su estado de ánimo, cualquiera con un trabajo en donde te obliguen a no ser completamente tú ha de ser bastante frustrante.
¿Cuántas de esas personas en las oficinas estaban destinadas a ser estrellas de rock? ¿Ilustradores? ¿Marineros? ¿Cantantes? ¿Escritores? ¿Cuántos de ellos perdieron el camino a su completa felicidad y a cambio decidieron la comodidad?
No digo que trabajar en una oficina sea malo, pues puede existir quien tenga el sueño de hacerlo, lo cual es totalmente aceptable. El problema es, desde mi punto de vista, que dejamos que todos opinen sobre nuestro camino cuando a los únicos que hay que complacer es a nosotros mismos; pues sólo siendo felices podremos sentirnos plenos.
Para todo hay un tiempo, las fortunas nunca deben de ser nuestro motor de vida. Nunca es tarde para tomar el camino que complete tu espíritu.
Foto de archivo: Viaje de GDL- Tuxtla Gutiérrez y un mensaje oculto.
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